miércoles, 2 de mayo de 2012

KFC deberá indemnizar a una niña australiana con 6 millones de euros por daños cerebrales

Sin duda, esta es la hamburguesa que más cara le ha salido al gigante de comida rápida Kentucky Fried Chicken. La justicia australiana ha condenado a la empresa a pagar 8 millones de dólares australianos (8,3 millones de dólares o 6,2 millones de euros) a una niña australiana que sufrió daños cerebrales severos tras comer un "twister" de pollo en uno de sus establecimientos de Sidney.
Monika Samaan, que por aquel entonces tenía siete años, sufrió una intoxicación por salmonelosis que derivó en lesiones cerebrales. A causa de ello, su capacidad de habla se vio afectada y le provocó una cuadriplejía espástica, en octubre de 2005.

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